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Conquistando casillas

Las Invasiones Bárbaras

 

Es probable que alguien que vea el documental “La Sierra” y luego lea el articulo de Jon Lee Anderson titulado “La favela de Iara” se percate de que tanto en las comunas como en las favelas el que manda ahí no es el Estado (esto es, el derecho estatal, con todas sus normas y regulaciones especificas). Esta persona se dará cuenta de que quien es tercero árbitro entre dos partes en conflicto, una vez más, no es el Estado, son los líderes insurgentes o narcotraficantes que han alcanzado el poder por medios diferentes al democrático. El mundo parecería al revés y a este pobre espectador no le quedaría más que preguntarse ¿estamos de cara a unas invasiones bárbaras? ¿Estamos perdiendo el país? Así como Roma perdió el control de su imperio, el estado colombiano ha perdido en control de su territorio. Pero lo cierto es que esta primera respuesta puede ser imprecisa y un análisis mínimamente concienzudo nos permitirá respondernos; No, no estamos frente a unas invasiones bárbaras, simplemente el Estado colombiano olvidó conquistar una de esas tribus bárbaras y éstas ahora están a merced de su propio derecho que consideramos primitivo. A la segunda pregunta podríamos responder; No, no estamos perdiendo el país, la verdad es que nunca lo hemos tenido en su totalidad, en realidad el Estado Colombiano no es omnipresente, y donde haya sociedades o agrupaciones, habrá derecho. Que este derecho sea el nuestro, no lo creo. Que este derecho regule y funcione en las comunidades donde se manifiesta, es probable. Es así como el autor nos plantea que en realidad, pueden exististir varios ordenes jurídicos en un mismo tiempo y/o espacio. La formulación de esta hipótesis nace de la observación de fenómenos sociales tales como el de las favelas y las comunas, donde en ambos casos esta el orden jurídico estatal; en Medellín o en Rio de Janeiro, y está el orden jurídico local; en la comuna o en la Favela.

El pluralismo jurídico se nos presenta como alternativa de comprensión para fenómenos que no logran explicarse desde la teoría hegemónica del derecho. Lejos de ser una directriz organizativa de la sociedad conforme al derecho, el pluralismo jurídico plantea un modelo de entendimiento de esta sociedad y de sus esferas que se ubican en planos diferentes al estatal. Para esto, el autor recurre a una contextualización del estado y pone las premisas de su investigación en una dirección diferente a la canoníca. De este modo plantea que no debe entenderse el concepto de derecho acudiendo al estado sino que advierte que el concepto de derecho abarca al derecho estatal. Es así como se nos presenta el reto de ver derecho fuera del estado; entender que hay comunidades o esferas de la sociedad que logran mantener el orden sin acudir al estado. Para lograr este entendimiento, el autor recurre a una definición amplia de “derecho” una en la que puedan entrar estas manifestaciones expresas y observables de ordenamientos ajenos al estado.

 

Daniel Pardo

Bibliografía:

Santos, Boaventura de Sousa. La globalización del derecho. La pluralidad de los campos jurídicos. ILSA

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El país cae en la casilla del “chance”

El presidente Uribe declaró hoy en la mañana que “lucharé por la patria desde cualquier trinchera hasta el último día de mi vida”. De este modo, lo único que todos tenemos claro es que el país sigue en la incertidumbre en cuanto a la reelección y el referendo.
La actual polémica sobre el estado de emergencia, demuestra que en este país las reglas cambian con cada echada de los dados. El presidente debe ser más claro con el país.

Dos monopolios de la justicia

¿El pluralismo problema o solución?
Durante las últimas décadas los barrios marginados de las grandes urbes han sido víctimas de abandono y de violencia. Se estima que el crecimiento poblacional de estos barrios es muy superior a los niveles nacionales, implicando grandes conflictos sociales y económicos. En Brasil se calcula que en las favelas de Rio viven aproximadamente 14 millones de personas y en las ciudades de Colombia las cifras no son tranquilizantes, estos países son ejemplos mundiales de Estados con grandes dificultades administrativas, sociales y de control en los barrios marginados. Estas dificultades aumentan cada día más al igual que el fortalecimiento de los agentes de control paralelos a los oficiales. Sin embargo, el estudio de este importante pluralismo debe estar basado en su origen y determinar si realmente es un problema o si es una solución irregular de la inmensurable violencia e inestabilidad que se presenta en estos barrios.
El autor Boaventura de Sousa Santos, explica que la concepción moderna del derecho está relacionada muy fuertemente con el ámbito nacional y se concibe como un cuerpo de procedimiento y limitantes normativos, pero no desconoce la posibilidad de la existencia de otros representes paralelos del derecho. De hecho, su estudio enfatiza en la existencia paralela de diferentes agentes normativos y de control, sobre todo con el fortalecimiento del Estado constitucional liberal. Su estudio se basa en el pluralismo jurídico generado por los ámbitos locales, nacionales y trasnacionales, y son la base para el análisis de la situación actual de pluralismo jurídico de los barrios marginados de las grandes urbes.
Estos barrios marginados muchas veces son independientes de la administración local, desde el manejo de la justicia hasta la construcción de piscinas públicas, son dirigidos por líderes violentos. “Todo el mundo sabe que si se tiene un problema sólo hay un hombre que puede resolverlo, Fernandinho” La conducción de los barrios está en manos de narcotraficantes violentos, en la Sierra (Medellín), por Edison (el comandante del Bloque Metro) y en Parque Royal ( Rio de Janeiro) por Fernandinho (el comandante del Tercer Comando Puro). Irónicamente, , este pluralismo jurídico no surgió inicialmente como base de la violencia sino como solución. Desde los años 70 estos barrios han estado a la deriva administrativa y sus problemas de seguridad fueron creciendo cada vez más. Todos sus habitantes tienen una cicatriz dejada por la violencia y la solución de algunos para encontrar la anhelada seguridad fue simplemente crear este pluralismo jurídico y administrativo. Barrios donde no exista la ley y donde los asesinatos no tenían justicia, se trasformaron en un juzgado de la muerte, gobernado por la ley del diente por diente. Pero, la reflexión debe ir más allá de determinar si estos líderes son víctimas o victimarios, lo importante es pensar en lo regular que puede llagar a ser el pluralismo jurídico en contextos de inseguridad e inestabilidad en Latinoamérica.

En conclusión, el pluralismo jurídico es causa y consecuencia de la violencia en estos barrios, y la cura fue peor que la enfermedad. Recíprocamente, en otro contexto puede funcionar, en la colonia y en la actualidad vivimos momentos de pluralismo jurídico y muchas veces ha sido una solución y no un problema. Determinar si es una salida o una dificultad, depende del contexto y los elementos que se integren, es importante definir siempre el bien social como objetivo.

Santiago Cardona

El reto de aceptar otras reglas de juego

Romper con los grandes paradigmas de la academia no es tarea fácil; implica romper con tradiciones teóricas que con el paso del tiempo y la legitimidad que les otorga quienes las promulgan, se han convertido en la aproximación “obvia”, “evidente”, o sencillamente la única posible. En el caso del derecho, este proceso se dio con la “conversión de las hipótesis jurídicas positivistas en tesis hegemónicas (de sentido común) sobre el derecho, el centralismo, o exclusivismo jurídico estatal desapareció como tal y pasó a ser el derecho tout court”[1].

Santos reacciona contra esta categoría y propone que el derecho como tal englobe todos los alcances que el derecho moderno hace posible, incluyendo, para molestia de aquellos fijados en la tradición, que hay también un derecho que no se origina en el Estado. Esta aceptación de que hay sistemas jurídicos que se originan desde puntos distintos es lo que Santos llama una pluralidad de ordenamientos jurídicos.

En las comunas de Medellín y las Favelas de Río la regulación y organización social se sale completamente de los marcos estatales y establece sus propios referentes donde el estado no es central. En estos dos lugares, se evidencia algo que, a primera vista, y siguiendo los lineamientos teóricos dominantes hoy en día, no es como deberían ser las cosas. ¿Por qué no? ¿Por qué nos sorprenden e impresionan historias de dos comunidades que están organizadas bajo marcos jurídicos con altos contenidos de violencia, una burocracia organizada, y un poco de retórica propia – todos elementos necesarios del derecho? El que regímenes no estatales aparezcan y se encuentren tan arraigados en estos puntos contraviene completamente las ideas de construcción de la nación – monopolio legítimo de violencia en un territorio – que son tan ampliamente aceptadas que pocos las ponen en tela de juicio. Hay un monopolio de la violencia: el bloque Metro o el Tercer Comando Puro; la pregunta que me veo obligada a hacerme, es ¿por qué estos no me parecen legítimos? La legitimidad está vinculada con mentalidad, con formas de concebir el orden y la realidad.

En un esfuerzo por trazar límites universales que sirvan para regir la conducta en cualquier situación, nos hemos inclinado hacia una tradición que le ha cerrado la puerta a otras formas de lidiar con el conflicto y la injusticia. El concepto de pluralidad de ordenamientos es un primer paso para aceptar que hay grupos que se han alejado de la concepción hegemónica y han hecho justicia a su manera en formas que no dejan de parecer escandalosas, crueles y primitivas. Santos nos empuja a cuestionarnos sobre esas otras formas, pero creo que además de cuestionarse sobre la existencia o no existencia de otros ordenamientos, es indispensable cuestionarse sobre la jerarquía y a la forma como las hemos relacionado con la idea de una democracia o de una regulación deseable. Hemos creado un vínculo en el que concluimos precipitadamente que el derecho estatal nos llevará a un mejor desenlace que un derecho no estatal. La circulación de material como “La Sierra” y los artículos de Anderson refuerzan enormemente esta noción; los casos no son presentados como modelos a seguir sino como horrores que se evitarán cometer o volver a repetir. Propongo mirar con otros ojos los casos de derecho no estatal, para aproximarse a ellos no desde una perspectiva en la que están perdidos y destinados a la marginalidad desde un comienzo, sino para tratar de aprender e integrar soluciones hacia un futuro más incluyente. “No existe un razón intrínseca por la que el derecho estatal sea menos despótico o menos democrático que el derecho no estatal”[2].

 

 

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[1] Veáse Santos, Boaventura da Soussa. La globalización del derecho. ILSA

[2] Ídem.

 

Camila Gomez Wills

Moviendo fichas

“111 capturas deja operación mundial contra red narcotrafricante; 90 en el exterior y 21 en Colombia-
Según la Fiscalía, el grupo lavaba los dineros de los carteles del Norte del Valle, Antioquia y de reductos paramilitares. Se decomisaron en el país más de 1.700 millones de pesos

El golpe sacudió a una enorme red internacional que enviaba droga desde Colombia a América, Asia y Europa y que según las autoridades tenía negocios con el grupo Hezbollah.

La Operación Titán, que comenzó hace dos años, permitió la captura de varios extraditables: Francisco Flórez Upegui, alias ‘Don Pacho’; Oscar Acosta Serna, alias ‘Beto’; alias ‘Marcela’;entre otros.

En los operativos, realizados conjuntamente en las ciudades de Bogotá, Cali, Medellín y Pereira, fueron decomisados 360 kilos de cocaína y cinco kilos de heroína. De igual manera, fueron incautadas dos aeronaves, un bote, vehículos y joyas.

Según la Fiscalía, parte de la plata era enviada hacia países del Medio Oriente para la supuesta financiación de grupos terroristas como Hezbollah.”

El monopolio de la sabiduría

A un alumno de Derecho al hacer una prueba oral le preguntan:

– Qué es un fraude?

-Es lo que ud. Sr. Profesor está haciendo- responde el alumno.

El profesor queda indignado.

– Lo que faltaba! Explíquese!

– Entonces el alumno dice:-Según el Código Penal, “comete fraude todo aquel que se aprovecha de la ignorancia del otro para perjudicarlo”.